

La Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, en colaboración con autoridades estatales, realizaron una ceremonia de destrucción de armamento confiscado en la Plaza del Ángel en Chihuahua. El objetivo es evitar que estas armas caigan en manos de delincuentes y prevenir acciones violentas.
Durante el evento, se desarmó un arma larga, retirada de las calles de la ciudad de Chihuahua. El proceso de destrucción implica catalogar las armas por calibre, desarmarlas, cortarlas y reciclar los componentes. Esto no solo contribuye a la seguridad pública, sino que también genera ingresos adicionales para las fuerzas armadas a través del reciclaje de materiales.
Esta iniciativa forma parte de las acciones para pacificar el país y reducir la violencia, destacando el compromiso de las autoridades con la seguridad y el bienestar de la ciudadanía.







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