

Maru Campos regresó al escenario público con poder y estrategia. No eligió cualquier foro, aprovecho la asamblea estatal del PAN donde se rodeó de su círculo más cercano, de la familia panista que la ha respaldado desde el inicio. Y ahí, frente a liderazgos, alcaldes, diputados y operadores, ahí Maru marcó la ruta.
Pidió a los militantes salir a defender con orgullo lo que el PAN ha hecho en el gobierno estatal.
Enumeró resultados concretos: atención en la Sierra Tarahumara, inversión histórica en agua potable, programas como MediChihuahua y NutriChihuahua, regreso de estancias infantiles, apoyo a pacientes con cáncer, mejores condiciones para policías, transporte digno en Juárez, corredores turísticos y la transformación de la capital desde 2016.
Con ese recuento, reconstruyó la identidad del PAN como partido de soluciones y lanzó una frase que prendió el ánimo:
“Es un orgullo ser del PAN.”
Pero el verdadero golpe político vino al final:
“No puede haber lugar para la duda: tenemos todas las herramientas para ganar en 2027.”

Fuerte sismo de 7.7 sacude a Panamá y provoca pánico en la capital; levantan alerta de tsunami en el Pacífico
El USGS informó preliminarmente de una magnitud de 8 pero revisó poco después
















