

El gobierno de Estados Unidos advirtió que el Cártel de Sinaloa no podría mantener sus operaciones sin el apoyo de funcionarios corruptos, en un pronunciamiento emitido luego de que Rubén Rocha Moya retomara sus funciones como gobernador de Sinaloa.
La declaración fue realizada por un portavoz del Departamento de Estado estadounidense, quien fue cuestionado por medios de comunicación sobre el regreso de Rocha Moya al Ejecutivo estatal.
“El Cártel de Sinaloa trafica drogas letales a Estados Unidos y es una organización terrorista designada que no podría operar sin la ayuda de funcionarios corruptos”, respondió el funcionario.
Aunque el portavoz fue cuestionado específicamente sobre el retorno del mandatario sinaloense, evitó señalar de manera directa a Rocha Moya o anunciar alguna medida específica de Washington en su contra.
El pronunciamiento ocurre después de que Rocha Moya regresara a la gubernatura de Sinaloa, cargo que había dejado temporalmente. El gobernador aseguró que retomaba sus funciones con la “conciencia clara” y “la cabeza en alto”, además de sostener que no ha cometido ningún delito.
El caso del mandatario ha generado especial atención en Estados Unidos debido a señalamientos contenidos en una acusación presentada por fiscales de ese país, en la que Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses fueron señalados por presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos, relacionada con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con documentos judiciales estadounidenses, fiscales han descrito una estructura de corrupción que habría permitido a integrantes de Los Chapitos operar con protección de funcionarios en Sinaloa. Las acusaciones, sin embargo, corresponden a señalamientos que deberán ser acreditados ante las instancias judiciales correspondientes.
El regreso de Rocha Moya también provocó una reacción dentro de Morena. El partido se deslindó de la decisión y afirmó que no tuvo conocimiento previo de que el gobernador retomaría el cargo, al considerar que se trató de una determinación personal.
La postura estadounidense coloca nuevamente bajo atención internacional la situación de Sinaloa y las acusaciones relacionadas con posibles vínculos entre autoridades y organizaciones criminales, mientras Rocha Moya continúa al frente del gobierno estatal.




















