

En 2017 una historia insólita le dio la vuelta al mundo. Un anciano inmigrante alemán radicado en la provincia de Salta, al noroeste de Argentina, se presentó ante medios locales asegurando ser Adolf Hitler.
Se trata de Herman Guntherberg, quien según su propio relato, habría llegado al país en 1945 con un pasaporte falso gestionado por la Gestapo tras la caída de la Alemania nazi, y vivió 70 años en completo anonimato.
Guntherberg afirmó en ese entonces tener 128 años de edad, la misma que tendría el Führer en 2017, y justificó revelar su "secreto" porque, según él, los servicios de inteligencia israelíes ya no perseguían a ex jerarcas nazis. Incluso anunció que preparaba una autobiografía.
> "Yo he sido culpado por una gran cantidad de crímenes que nunca cometí. Es por esta razón que me he estado escondiendo la mitad de mi vida de los judíos. Ese fue mi castigo", declaró en aquella ocasión.
La historia, basada en teorías conspirativas sobre un supuesto dossier del FBI que menciona avistamientos de Hitler en Argentina, fue desmentida por su propia familia.
Su esposa, Ángela Martínez, de 55 años entonces, aseguró que todo se debía a un cuadro avanzado de Alzheimer que su esposo padecía desde 2015 y que jamás había hablado de Hitler hasta que apareció la enfermedad.
Tras la repercusión mediática, Guntherberg volvió al anonimato y su libro nunca se publicó.




















