

Las recientes manifestaciones y pintas realizadas en las instalaciones de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) obedecen a intereses políticos y no a inconformidades relacionadas con el manejo del agua, afirmó el director ejecutivo del organismo, Mario Mata Carrasco.
El funcionario sostuvo que las acusaciones difundidas durante las protestas carecen de sustento y aseguró que la JCAS no mantiene contratos con empresas de origen israelí, por lo que rechazó que exista algún compromiso sobre el recurso hídrico del estado.
Mata Carrasco indicó que, pese a los daños ocasionados en el edificio de la dependencia, no se presentarán denuncias contra quienes participaron en las pintas. Señaló que corresponde a la ciudadanía valorar este tipo de acciones y conocer la información oficial respecto al tema.
Asimismo, consideró que las manifestaciones debieron dirigirse a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), al señalar que es la instancia responsable de la administración de los acuíferos y que mantiene acuerdos relacionados con empresas israelíes.
Como ejemplo, mencionó el proyecto de la planta desalinizadora de Rosarito, en Baja California, donde —dijo— una empresa israelí participa en la operación de la infraestructura destinada al suministro de agua potable.
Finalmente, el titular de la JCAS defendió el desempeño del organismo y afirmó que el servicio de agua potable en Chihuahua mantiene mejores condiciones que las registradas en otras entidades del país.




















