

En un pueblito tranquilo y lleno de gran comida, se encuentra El Quelite, habitado en Sinaloa ofrece a sus visitantes una experiencia auténtica que combina naturaleza, cultura y gastronomía.
Marcos Ozuna, propietario de uno de los restaurantes más emblemáticos del lugar llamado El Mesón de los Laureanos un lugar donde se come riquisimo nos compartió que no existia turismo pero poco a poco fueron recuperando terreno.
“Antes no existía como tal el turismo rural aquí, pero se ha promovido mucho, porque los pueblos también tienen mucho que ofrecer, no solo las ciudades”, señaló.
Entre los principales atractivos del poblado se encuentran los paseos a caballo, recorridos por el campo, así como experiencias tradicionales como el ordeño de ganado y la observación de cultivos de maíz y sorgo, actividades que permiten a los visitantes conectar con la vida cotidiana de la región.
La vida en El Quelite, afirmó Ozuna, se caracteriza por su tranquilidad, lo que resulta especialmente atractivo para quienes buscan alejarse del ritmo acelerado de las ciudades.
En el ámbito cultural, una de las celebraciones más importantes es la festividad del 12 de diciembre en honor a la Virgen, considerada la “pachanga grande” del pueblo, la cual atrae a visitantes de distintas regiones como Culiacán, La Cruz, Escuinapa, así como de estados como Durango y Chihuahua.
En cuanto al turismo, el empresario explicó que, aunque hay temporadas con menor afluencia, el flujo de visitantes se mantiene constante, lo que ha permitido diversificar la oferta local, incluyendo opciones de hospedaje y servicios.
Uno de los mayores atractivos de El Quelite es su gastronomía típica. Entre los platillos y productos más representativos destacan la lengua, así como una amplia variedad de dulces tradicionales como la capirotada —en sus distintas versiones—, dulces de papa y camote con piña, leche cocida y leche quemada.
Finalmente, Ozuna hizo una invitación abierta a los turistas para conocer este destino:
“Visitar Mazatlán y no venir a El Quelite es como si no hubieran venido”, expresó, al resaltar la riqueza cultural y gastronómica que distingue a este poblado sinaloense.



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