
A un año y medio del cierre: Marco Bonilla tiene su futuro en su trabajo y la fe
LCC. Eduardo Serna Murillo O.P.
Con poco menos de un año y medio para concluir su periodo como alcalde de Chihuahua Capital, Marco Bonilla Mendoza no baja el ritmo para entregar una ciudad más segura, limpia, competitiva, iluminada y humana.
En entrevista con El Indicador Noticias, el alcalde compartió con claridad y pasión el legado y lo que viene en esta recta final, así como su fe.
Primero El polideportivo Luis H. Alvarez lo recordará con mucho cariño, esto porque gracias a una cancha de fútbol él es alcalde, recordó que gracias a este polideportivo los jóvenes pueden practicar diversos deportes sin tener que pagar.
Afirmó que una prioridad es la modernización del alumbrado público que ya está por terminarse este año.
Anunció y recordó que sí se hará el complejo ambiental que procesará el 80% de las 1,000 toneladas diarias de basura que genera la capital (un paso gigante hacia una ciudad más sostenible),
Además entregará la Comandancia Oriente y, sobre todo, inaugurar el albergue para niñas y adolescentes víctimas de la violencia en las faldas del Cerro Coronel.
Este último proyecto, impulsado por su esposa Karina a través del DIF municipal, no es solo infraestructura: es un refugio con aulas, comedor y atención integral para jóvenes que han enfrentado lo peor de la violencia y que, al cumplir cierta edad, quedaban en una encrucijada.
Bonilla lo resume con un discurso muy potente, afirmó que, si algunos narcocantantes han hecho daño a la sociedad con apología de la violencia.Las multas se convierten en esperanza tangible.
“Por lo menos que resarzan ese daño con quienes han sido víctimas”.
Como hombre de gente y de fe que es Marco aseguró que el futuro no lo decide solo él. Lo encomienda, primero, a Dios
“Dios dirá y abrirá caminos donde quiera que le sirvamos”, y segundo, a los ciudadanos, a quienes llama “nuestros jefes..." “Uno puede tener muchos deseos de continuar… pero al final ustedes deciden: ‘Este sí vale la pena y vamos a seguirle ayudando’ o ‘No, hombre, ya, que se vaya’”.



















