

Como cada año, la tradición del Día de la Candelaria desató una verdadera fiebre por los tamales en la capital chihuahuense. Desde temprana hora, cientos de personas formaron largas filas frente a los establecimientos más populares para adquirir los tradicionales tamales, cumpliendo con la costumbre que surge de quien encontró el “niño” en la rosca de Reyes.
Reportes de diversos puntos de la ciudad indican que algunos negocios registraron filas desde las 7:30 de la mañana, con familias, compañeros de trabajo y amigos dispuestos a esperar pacientemente para llevar a casa los sabrosos tamales de chile rojo, verde o incluso variedades gourmet con carne de puerco, que siguen siendo los favoritos en la región.
La demanda no solo refleja el arraigo cultural de esta celebración que combina elementos prehispánicos y católicos, sino también el deseo de reunir a seres queridos alrededor de una mesa con tamales humeantes y atole.
















